Atrapado
Mire hacia arriba y la arena me caía en la cabeza, era como si los recuerdos de amores fallidos me apedrearan una y otra vez.
Miré hacia abajo y la arena ya me cubría la mitad del cuerpo, la sentí tan asfixiante que imagine los años que pasaron de mi vida uno tras otro, cada vez acercándome a mis últimos días.
Intentaba escapar pero la arena caía cada vez más rápido, fue como si se volviera las gotas de todos los días lluviosos de mi juventud... Pero de pronto abrí los ojos y me di cuenta de lo que pasaba en realidad, estaba atrapado en un antiguo reloj de arena.
Golpee los cristales hasta que mis puños sangraron pero jamás cesó el vidrio.
Grite una y otra vez hasta quedar afónico pero nadie me escuchó.
Intente salir de la arena pero mientras más luchaba más me hundía; sin embargo entre tanto silencio escuché una risa diabólica -¡Muéstrate! - grite - ven a ayudarme- pero la persona que se reía jamás salió de la oscuridad.
Pasaron horas, por lo que me pude percatar, hasta que por fin algo cambió en ese lugar. Un espejo apareció frente al reloj de arena me acerque a él y miré hacia el otro lado, lo que vi me dejó traumatizado, grite mientras la arena terminaba de cubrirme el rostro - era un sarcófago en el cual miré que mi cuerpo descansaba - dije a la nada.
La risa volvió a sonar justo cuando la arena estaba a punto de enterrarme, se dirigió a mi diciendo - Tú has muerto, la vida en la tierra para ti ya se terminó - el fino polvo del reloj terminó de cubrir mi cuerpo pero pude escucharlo terminar de hablar, me dijo :
"Bienvenido al infierno".
Miré hacia abajo y la arena ya me cubría la mitad del cuerpo, la sentí tan asfixiante que imagine los años que pasaron de mi vida uno tras otro, cada vez acercándome a mis últimos días.
Intentaba escapar pero la arena caía cada vez más rápido, fue como si se volviera las gotas de todos los días lluviosos de mi juventud... Pero de pronto abrí los ojos y me di cuenta de lo que pasaba en realidad, estaba atrapado en un antiguo reloj de arena.
Golpee los cristales hasta que mis puños sangraron pero jamás cesó el vidrio.
Grite una y otra vez hasta quedar afónico pero nadie me escuchó.
Intente salir de la arena pero mientras más luchaba más me hundía; sin embargo entre tanto silencio escuché una risa diabólica -¡Muéstrate! - grite - ven a ayudarme- pero la persona que se reía jamás salió de la oscuridad.
Pasaron horas, por lo que me pude percatar, hasta que por fin algo cambió en ese lugar. Un espejo apareció frente al reloj de arena me acerque a él y miré hacia el otro lado, lo que vi me dejó traumatizado, grite mientras la arena terminaba de cubrirme el rostro - era un sarcófago en el cual miré que mi cuerpo descansaba - dije a la nada.
La risa volvió a sonar justo cuando la arena estaba a punto de enterrarme, se dirigió a mi diciendo - Tú has muerto, la vida en la tierra para ti ya se terminó - el fino polvo del reloj terminó de cubrir mi cuerpo pero pude escucharlo terminar de hablar, me dijo :
"Bienvenido al infierno".
La manera en que escribes es muy poética, y me gusta que se note la tragedia en cada uno, y sobre todo que en cada personaje destaque una personalidad muy particular. :)
ResponderBorrarOh, escribes muy bien, me encantan las descripciones que haces, logras que realmente me sienta en la piel del personaje.
ResponderBorrarUna metáfora muy bien lograda, hombre, felicidades.
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